Hay que trabajar duro para sacar adelante los negocios. Pero un ejecutivo también necesita relajarse de vez en cuando, para que fluyan nuevas ideas, para que su cabeza funcione. Algunos se van a pescar o a cazar con los amigos, o se van de vacaciones con la familia. Pero a otros les da pena incluso este tiempo: sólo pueden dedicar media hora o una hora. ¿Y para qué tienen tiempo durante este tiempo? Sólo tiempo para beber café y follar con una chica. Por eso mantienen a sus guapas secretarias, cuya descripción del trabajo incluye el sexo con el jefe. No es engañar a su mujer, es sólo un ejercicio sexual: arriba y abajo, a la derecha y a la izquierda. Lo bajas y lo vuelves a subir... ¡tienes que girar!
Eh, cómo les gusta a estas chicas lujuriosas la gruesa polla del negro. Con tanta pasión la trabajaba con sus labios, que me daban ganas. No entiendo cómo le entraba en la boca, la garganta sin fondo. Como siempre en estos casos, le pidió que se corriera en su lengua. Tragó con placer, sin dejar rastro.
El coño de la chica ya era muy grande, y después de ser bombeado con una bomba se hizo enorme. El tipo apenas podía meter su polla en ese coño hinchado. Lo más curioso es que el clítoris casi no aumentó, pero los labios se pusieron como una mermelada. Me pregunto si la sensibilidad aumenta o disminuye en coños tan hinchados. Nunca me he follado uno, tendré que probarlo.